miércoles, 27 de febrero de 2013

Por ejemplo ahora




Por ejemplo ahora, mientras miro la sandalia
de la señora dormida que viaja al lado mío en el colectivo
vuelve tu pie. La forma de tu pie.
¿Es algo de época esta obsesión por los pies?
¿Miraban así, tan hacia abajo,
las personas del siglo trece, del catorce?
¿Miraban así, con ese afán de retratar
ignorando el cielo,
los pies?
Sea como fuere vuelve tu pie largo, estilizado.
El arco de tu pie, eso también vuelve hoy.
La señora resopla. Está dormida en un colectivo
que atraviesa la ciudad en verano.
Y tu pie debe estar sintiendo el agua.
Es tan probable que hoy estés como tanteando
la temperatura del agua de una pileta en el campo.
En cambio acá estamos, la señora y yo
mirándole el pie a una desconocida,
mirándote el pie de nuevo.

4 comentarios:

Ro dijo...

Sencillamente, me encantó. Algo tenemos con los pies, estoy de acuerdo... http://amorescomopuentes.blogspot.com.ar/2012/04/los-mismos-pies.html

Camila dijo...

Como soy amante de la literatura, me gusta poder conseguir libros nuevos constantemente. Me encantaría poder recibir un ejemplar de tu libro en mi casa, en salta. Ojala que lo pueda sumar a mi biblioteca próximamente

Anónimo dijo...

Acá va uno...

Te veo
Te distingo
Te imagino en otro lado
Entre otra gente
Te veo
Te distingo
El tiempo se asienta en la repetición
Te veo
Te distingo
Otra vez
Miráme
Decime que me ves
Sólo a mí
Como yo a vos
Ésta y otra y otra vez

Facundo Desimone dijo...

Muy lindo poema che. Te dejo mi blog: http://transportadordeserpientes.wordpress.com/

Un abrazo, que estés bien